Divisas en Cuba por las nubes: el euro alcanza los 950 pesos y el dólar se dispara mientras fracasan los esfuerzos oficiales por contener la inflación
Divisas en Cuba: el euro alcanza los 950 pesos y profundiza la depreciación de la moneda nacional
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Las divisas en Cuba continúan registrando una escalada en el mercado informal, reflejo de los profundos desequilibrios económicos que atraviesa el país y de las dificultades del Gobierno para estabilizar el peso cubano. Este viernes 30 de octubre de 2026, el euro alcanzó los 950 pesos cubanos (CUP), mientras que el dólar estadounidense se situó en 872 CUP, según las cotizaciones divulgadas por CiberCuba.
La moneda europea aumentó aproximadamente 34,5 pesos durante los últimos siete días, equivalente a un incremento del 3,8 %. Por su parte, el dólar registró una subida de 44 pesos en el mismo período, alrededor del 5,3 %.
La tendencia resulta todavía más preocupante cuando se examina su evolución mensual. El dólar pasó de aproximadamente 755 a 872 pesos, mientras que el euro avanzó desde 864 hasta 950 CUP, según la referencia publicada este viernes.
Estas cifras confirman que la moneda nacional continúa depreciándose frente a las principales divisas internacionales, en una economía caracterizada por la escasez de productos, las dificultades productivas y una persistente pérdida de confianza en el peso cubano.
El mercado informal vuelve a superar ampliamente las tasas oficiales
Las cotizaciones de este viernes muestran la creciente distancia entre los precios del mercado informal y las referencias oficiales del Banco Central de Cuba.

La diferencia alcanza los 110 pesos por dólar y los 99 pesos por euro. Esta brecha evidencia que la introducción de un segmento cambiario oficial más flexible todavía no ha conseguido equiparar sus cotizaciones con las del mercado paralelo.
El problema no se limita a establecer una tasa de cambio. También depende de la disponibilidad efectiva de moneda extranjera para ciudadanos y empresas.
Cuando las instituciones financieras no pueden satisfacer la demanda de divisas, una parte importante de las operaciones termina desplazándose hacia canales informales.
La Tarea Ordenamiento y las reformas económicas: promesas de estabilidad que no se materializaron
Para comprender el comportamiento actual de las divisas en Cuba, resulta necesario regresar a enero de 2021, cuando el Gobierno puso en marcha la denominada Tarea Ordenamiento.
Aquella reforma pretendía reorganizar el sistema monetario, eliminar distorsiones cambiarias, modificar salarios y precios, y mejorar el funcionamiento de la economía nacional.
Sin embargo, sus resultados estuvieron lejos de los objetivos anunciados.
La reforma se implementó en una economía con una producción insuficiente, importantes restricciones externas, escasez de bienes y elevados desequilibrios fiscales. La combinación de estos factores contribuyó a una fuerte presión inflacionaria.
La evolución del dólar informal ilustra la magnitud de la depreciación:
Evolución del dólar en el mercado informal cubano

El dólar, que comenzó a cotizarse oficialmente a 24 pesos tras la reforma de 2021, ha alcanzado ahora una referencia informal superior a 870 pesos.
Aunque la comparación entre ambos valores corresponde a mercados y momentos diferentes, la trayectoria posterior de la cotización informal demuestra la magnitud de la pérdida de valor de la moneda cubana.
La inflación continúa castigando a los trabajadores y jubilados
El encarecimiento de las divisas en Cuba tiene consecuencias que van mucho más allá de las operaciones cambiarias.
En un país donde numerosos productos dependen directa o indirectamente de las importaciones, el aumento del dólar y del euro incrementa los costos de reposición de mercancías y genera presiones adicionales sobre los precios de venta.
Los comerciantes que necesitan adquirir moneda extranjera para importar alimentos, artículos de higiene, medicamentos o materias primas enfrentan costos crecientes.
Una parte de esos costos termina trasladándose al consumidor.
Por ejemplo, tomando como referencia un salario mensual de 4.200 CUP, su equivalencia aproximada sería de apenas 4,82 dólares o 4,42 euros a las cotizaciones informales actuales.
Este cálculo no representa una medición oficial del salario promedio nacional, pero permite ilustrar la pérdida de poder adquisitivo de quienes dependen exclusivamente de ingresos en pesos.
Los jubilados, trabajadores estatales y familias sin acceso a remesas se encuentran especialmente expuestos a esta situación.
La inflación tampoco depende únicamente del tipo de cambio. La escasez de producción, los problemas de distribución, los costos energéticos y los desequilibrios monetarios también influyen en los precios.
¿Por qué las medidas del Gobierno no consiguen detener la depreciación?
La evolución de las divisas en Cuba plantea serias interrogantes sobre la efectividad de las medidas económicas implementadas por las autoridades.
El Gobierno ha recurrido a reformas cambiarias, controles administrativos, ajustes fiscales y una creciente utilización de monedas extranjeras en determinadas actividades comerciales.
Sin embargo, estas políticas no han logrado restablecer una estabilidad cambiaria sostenida.
Entre los principales problemas estructurales destacan:
- Insuficiente producción nacional: la economía depende de importaciones para abastecer numerosos mercados.
- Escasez de divisas: la demanda de dólares y euros supera la oferta disponible en los canales formales.
- Desequilibrios fiscales y monetarios: dificultan la recuperación de la confianza en el peso.
- Dolarización parcial: determinados bienes y servicios se comercializan mediante mecanismos vinculados a monedas extranjeras.
- Crisis energética: los apagones y la falta de combustible afectan la producción y la distribución.
- Restricciones externas: las sanciones estadounidenses y las dificultades financieras internacionales agravan los problemas de acceso a recursos.
El economista cubano Pavel Vidal, en un análisis publicado el 10 de octubre por el Cuba Capacity Building Project de la Universidad de Columbia, señaló que persisten importantes desequilibrios fiscales y monetarios, escasez de divisas y desconfianza en el sistema bancario.
También identificó un aumento de la demanda de dólares relacionado con las necesidades de importación del sector privado.
El mercado informal se convierte en termómetro de la desconfianza económica
La cotización de las divisas en Cuba no responde exclusivamente a movimientos especulativos.
También refleja las expectativas de consumidores y empresas sobre el futuro del peso cubano.
Cuando los ciudadanos consideran que su moneda perderá valor, aumenta el incentivo para conservar ahorros en dólares, euros u otros activos.
Este comportamiento puede alimentar un círculo de depreciación: crece la demanda de moneda extranjera, suben sus cotizaciones y se refuerza la percepción de que el peso continuará debilitándose.
El Gobierno cubano ha cuestionado reiteradamente los índices cambiarios independientes, particularmente los publicados por elTOQUE, y los ha vinculado con prácticas especulativas y presiones externas.
Sin embargo, la existencia de diferentes referencias cambiarias y la demanda persistente de divisas también responden a desequilibrios económicos reales.
La discusión sobre la metodología de los indicadores no elimina la necesidad de resolver las causas estructurales que impulsan la depreciación.
Una economía cada vez más dolarizada y una población con menos poder adquisitivo
El aumento de las divisas en Cuba profundiza una desigualdad económica evidente: la diferencia entre quienes reciben ingresos en moneda extranjera y quienes dependen únicamente de salarios o pensiones en pesos cubanos.
Las familias con acceso a remesas pueden contar con una fuente adicional de recursos para enfrentar el encarecimiento de determinados productos.
Por el contrario, quienes perciben exclusivamente ingresos en moneda nacional tienen menos posibilidades de proteger su capacidad de compra.
Esta situación genera una segmentación económica que dificulta el acceso equitativo a bienes y servicios.
La creciente dolarización también plantea una contradicción para la política monetaria oficial: mientras las autoridades buscan fortalecer el peso cubano, determinados mecanismos comerciales incrementan la importancia práctica de las monedas extranjeras.
Sin una recuperación de la producción, una oferta estable de divisas y mayor confianza en el sistema financiero, las modificaciones administrativas del tipo de cambio difícilmente podrán resolver por sí solas estos problemas.
El euro se acerca a los 1.000 pesos: ¿qué puede ocurrir en los próximos meses?
La posibilidad de que el euro alcance los 1.000 CUP se ha convertido en una referencia simbólica dentro del mercado cambiario cubano.
Con una cotización de 950 pesos, la moneda europea se encuentra a solo 50 CUP de esa cifra.
No obstante, la cercanía a ese nivel no significa que necesariamente vaya a alcanzarlo. Las cotizaciones pueden experimentar correcciones, fluctuaciones o cambios de tendencia.
El futuro de las divisas en Cuba dependerá, entre otros factores, de la disponibilidad de moneda extranjera, la evolución de las importaciones, la actividad productiva, las remesas, las condiciones externas y las decisiones de política económica.
El desafío principal consiste en recuperar la confianza en el peso mediante resultados económicos verificables, y no únicamente mediante modificaciones regulatorias.
Conclusión: la depreciación del peso expone los límites de la política económica cubana
La escalada de las divisas en Cuba constituye una señal de los desequilibrios que continúan afectando a la economía nacional.
Cinco años después de la Tarea Ordenamiento, el país sigue enfrentando una marcada depreciación monetaria, inflación persistente, insuficiencia productiva y una creciente dependencia de monedas extranjeras.
Las políticas aplicadas hasta ahora no han conseguido estabilizar de forma sostenida el mercado cambiario ni restaurar la capacidad adquisitiva de la población.
Aunque las sanciones externas y las dificultades del comercio internacional forman parte del contexto, también resulta imprescindible evaluar los efectos de las decisiones económicas internas, la limitada capacidad productiva y los desequilibrios fiscales.
El dato más preocupante no es únicamente que un euro cueste 950 pesos, sino que millones de cubanos siguen dependiendo de ingresos en una moneda cuyo poder adquisitivo continúa debilitándose.
Mientras no se corrijan las causas estructurales de la crisis, la recuperación de la estabilidad monetaria seguirá siendo uno de los mayores desafíos económicos de Cuba.
Fuentes consultadas
- CiberCuba — El euro alcanza los 950 pesos y el dólar sube 44 en una semana (30 de octubre de 2026)
- Agencia EFE — El dólar escala a los 850 pesos en el mercado informal cubano (28 de octubre de 2026)
- Universidad de Columbia — El mercado monetario cubano en 2026, Pavel Vidal (10 de octubre de 2026)
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