Marco Rubio negocia con el Cangrejo en silencio
Entre sanciones, crisis y pasillos discretos, Rubio emerge como el interlocutor clave en el futuro de Cuba
Mientras Cuba se hunde en una de las crisis más profundas de su historia reciente, Marco Rubio vuelve a colocarse en el centro del tablero geopolítico.
Un reportaje de Axios ha revelado que el actual secretario de Estado estadounidense mantiene conversaciones reservadas con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto y hombre de máxima confianza del anciano líder cubano Raúl Castro.
No se trata de diplomacia tradicional, ni de comunicados solemnes con banderas detrás. Son charlas discretas, fuera de los canales oficiales del régimen, que apuntan directamente al verdadero centro de poder en la isla.
En política internacional, cuando se habla en voz baja, suele ser porque lo que está en juego habla muy alto.
Rubio y la estrategia del “futuro posible”
Según fuentes citadas por Axios, Rubio no considera estos intercambios como negociaciones formales, sino como “discusiones sobre el futuro”. Un matiz que dice mucho.
Para el equipo estadounidense, el nieto de Castro representa a una generación joven, pragmática y con mentalidad empresarial, cansada de un modelo comunista que ya no produce ni consignas creíbles… ni electricidad estable.
La postura oficial de Washington sigue siendo clara: el régimen debe irse. Sin embargo, el “cómo” y el “con quién” parece aún en fase de diseño. Y ahí es donde Rubio juega un papel central como emisario de opciones para Donald Trump, quien todavía no ha definido el camino final para Cuba.
Una isla al borde del colapso
El contexto no podría ser más crítico. Tras más de seis décadas de una gestión económica fallida, Cuba enfrenta apagones constantes, hospitales paralizando cirugías, escasez crónica de alimentos y combustible, un turismo en caída libre y ciudades donde la basura se acumula sin pudor.
La crisis se agravó tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro, antiguo sostén energético de La Habana, y las amenazas de nuevas sanciones a otros proveedores como México.
En paralelo, el éxito militar estadounidense en Venezuela —sin bajas propias y con un fuerte impacto psicológico en La Habana— envió un mensaje claro: Washington tiene músculo… y está dispuesto a usarlo con precisión quirúrgica.
Entre líneas: acuerdos, no ideologías
Lo que más inquieta (y enfurece) a sectores del exilio cubano es la posibilidad de que Estados Unidos opte por acuerdos parciales, dejando a algunas figuras del régimen en el poder para evitar un colapso institucional total, como ocurrió en Irak en 2003.
De hecho, Rubio no ha sostenido contactos con el presidente formal de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, a quien Washington considera un burócrata sin margen real de decisión.
En cambio, el joven “Raulito” —con vínculos directos con el conglomerado militar-empresarial GAESA— es visto como una figura clave para cualquier transición controlada.
Las conversaciones, según fuentes, han sido sorprendentemente cordiales, más enfocadas en el mañana que en las viejas batallas ideológicas. Un detalle curioso: comparten acento, referencias culturales y una forma de hablar que podría escucharse sin problema en Hialeah.
A veces la geopolítica se parece demasiado a una charla de cafetería… pero con consecuencias históricas.
Reacciones en redes: entre la esperanza y la indignación
Las revelaciones de Axios encendieron las redes sociales. En X (antes Twitter), usuarios cubanos dentro y fuera de la isla expresaron reacciones encontradas.
Algunos ven en Rubio a un estratega realista que busca una salida viable al desastre cubano; otros lo acusan de estar “negociando con los herederos de la dictadura”. Memes, hilos incendiarios y análisis improvisados abundan, confirmando que cualquier movimiento relacionado con Cuba sigue siendo emocionalmente explosivo.
En Miami, líderes del exilio han advertido que permitir que miembros de la familia Castro permanezcan en la isla sería una traición histórica.
Mientras tanto, Rubio mantiene el silencio público, fiel a una máxima clásica de la política: si todos están hablando, probablemente el que calla es el que está moviendo las fichas.
Rubio, el nombre que define el momento
Cuba sigue siendo una incógnita estratégica para Washington, y Trump parece más concentrado en otros frentes globales.
Sin embargo, mientras el foco mediático mira hacia otro lado, Rubio continúa explorando escenarios, tanteando interlocutores y preparando opciones. En un tablero donde nada es blanco o negro, su papel podría resultar decisivo.
El futuro de Cuba aún no está escrito, pero una cosa es segura: Rubio ya está escribiendo los primeros borradores.
Fuentes
Te puede interesar leer: Minera en pausa, país en colapso: Cuba se queda sin níquel… y sin vida básica
Si tienes algo que reportar escríbenos a: info@conocercuba.net
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp, Clic Aquí
Nota: Por favor comparte esta información a través de tus redes sociales y lleguemos a más personas, rompamos el cerco de censura de los medios tradicionalistas.
DONACION:
Conocer Cuba Noticias es un medio de noticias independiente, no respondemos a ningún gobierno u organización, solo nos mantenemos a través de los anuncios de Google y de donaciones de nuestros lectores, por lo que si decides hacer una donación nos estarías ayudando a mantener esta plataforma de noticias.
