Cae el numero de cubanos que visitan la isla en enero del 2026

Cubanos marcan distancia: el desplome de viajes desde EE. UU. desnuda la crisis del régimen

Menos cubanos visitan Cuba, más señales de colapso en la isla este 2026

La situación actual de Cuba no admite maquillaje ni consignas recicladas, cada vez menos cubanos visitan la isla y las estadísticas oficiales lo muestran.

El país atraviesa una crisis profunda —económica, energética y social— provocada por un régimen inepto e inoperante que ha llevado al límite la resistencia de los cubanos, dentro y fuera de la isla.

En ese contexto, los datos oficiales de enero de 2026 confirman una tendencia tan clara como incómoda para el poder: miles de cubanos en el exterior, especialmente en Estados Unidos, dejaron de viajar a Cuba.

Según cifras de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), en enero de 2026 arribaron a la isla 12 574 visitantes de la comunidad cubana residente en el exterior, frente a 21 015 en el mismo mes de 2025. La caída es contundente: 8 441 viajeros menos, lo que representa un desplome superior al 40 % en apenas un año. No es un bache coyuntural; es un síntoma estructural.

 

 

El golpe es especialmente sensible porque la diáspora ha sido, durante años, uno de los pilares más estables del turismo cubano. Los cubanos que regresan lo hacen por razones familiares, sostienen el consumo interno en divisas y refuerzan la economía doméstica mediante remesas.

Cuando ese flujo se reduce, el impacto es inmediato y se siente desde la bodega hasta el mercado informal.

Dentro de ese grupo, el retroceso más severo proviene de Estados Unidos, históricamente el principal origen de la emigración cubana.

Las llegadas desde territorio estadounidense pasaron de 14 027 en enero de 2025 a solo 6 997 en enero de 2026. En términos simples: casi la mitad desapareció del mapa turístico. Son 7 030 cubanos menos cruzando el Estrecho de la Florida, una cifra que habla más alto que cualquier discurso oficial.

En el balance general, Cuba recibió hasta enero de 2026 un total de 240 578 viajeros, apenas el 90,8 % de lo registrado un año antes.

Esto se traduce en 24 255 turistas menos. Y mientras los números caen, los problemas se acumulan: apagones prolongados, transporte colapsado, escasez de alimentos y una crisis de combustible agravada tras la reducción de los envíos de petróleo venezolano.

Vacacionar en la isla dejó de ser una experiencia y pasó a ser una prueba de resistencia… incluso para los cubanos.

Conscientes de ese deterioro, muchos optan por no viajar y, en su lugar, enviar paquetería o remesas para que sus familiares puedan cubrir necesidades básicas. Es una decisión pragmática: menos visitas, más supervivencia.

A ello se suman las limitaciones de movilidad que enfrenta la comunidad cubana en Estados Unidos bajo las políticas migratorias de la administración de Donald Trump, un factor adicional que enfría los viajes en 2026.

El resultado es un cóctel poco atractivo: crisis política, colapso económico y un escenario energético asfixiante. En estas condiciones, los cubanos del exterior envían un mensaje inequívoco al régimen: no hay incentivos para regresar, ni siquiera por nostalgia.

Y cuando la diáspora —tradicionalmente resiliente— decide quedarse al margen, el problema ya no es el turismo: es el país.

Fuentes

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