El líder de la Iglesia católica reconoció el martes que hay clérigos que cometen abusos sexuales contra religiosas.

«Hay sacerdotes y obispos que hicieron eso y todavía lo hacen», declaró el pontífice.

La revelación de los abusos practicados en la comunidad de Saint Jean, hecha en 2013 por el superior que asumió el mando de la orden, detuvo definitivamente el proceso de beatificación del padre Philippe.

Enlaces Patrocinados

Varios sacerdotes de esa comunidad (apodados «grises», por el color de sus sotanas) fueron juzgados en Francia por agresiones sexuales, incluyendo la pedofilia.

Los rumores existían desde hace años.

En una iniciativa inusual en medios religiosos. El padre Thomas Joaquim, quien dirige la orden desde 2010. Alertó internamente a los miembros de la congregación de que su fundador y otros religiosos cometieron «gestos contrarios a la castidad».

Enlaces Patrocinados

En un «libro negro sobre la fraternidad de Saint Jean», realizado por la asociación de Ayuda a las Víctimas de Movimientos Religiosos en Europa (Avref), hay testimonios de víctimas del padre Philippe y de otros clérigos.

Según la asociación, hubo un proceso de manipulación mental, mezclado con religión, para acosar a las monjas y hacerlas sentir culpables.

«Tardé 15 años en asumir que ese héroe de mi vida era un enfermo, entender además que no fue una estupidez de mi parte, sino manipulación, dominio y lavado de cerebro».

Dice una de las víctimas en el informe de la asociación, que también revela casos de suicidios dentro de la congregación.

Enlaces Patrocinados

Secta

Este no fue el único problema que le dio al Vaticano la comunidad de Saint Jean.

Las presiones psicológicas, la ausencia de atención médica -que era sustituida por sesiones de exorcismo-, el aislamiento y la ruptura de los vínculos familiares, eran algunas de las prácticas recurrentes sufridas por las monjas de las Hermanas Contemplativas.

Para las víctimas de ese abuso mental, que debían tener una «obediencia ciega» a las monjas superiores, las prácticas de la congregación eran iguales que las de una secta.

Enlaces Patrocinados

«Las consecuencias psicológicas del abuso espiritual son las mismas del abuso sexual porque hay una violación de la intimidad», afirma Avref.

En 2005, una rama de las Hermanas Contemplativas fue disuelta por la Archidiócesis de Lyon.

En 2009, la madre superiora, la hermana Alix, y otras tres responsables de la congregación, fueron expulsadas de la Iglesia católica.

Se instalaron en España en 2012, junto con un centenar de religiosas disidentes, pero el Vaticano disolvió la comunidad.

Exorcismo

Una ex monja de las Hermanas Contemplativas de Saint Jean decidió exponer públicamente las torturas mentales que vivió en su libro «El Silencio de la Virgen».

Marie Laure Jansenss, hoy casada y con hijos, asegura haber vivido «11 años en una secta», aunque no menciona nada sobre abusos sexuales.

Enlaces Patrocinados

«Era necesario pedir permiso para todo, hasta para tomar una aspirina. Perdimos nuestra personalidad y nuestro discernimiento, una trampa mental se cerró sobre nosotras», dice

En el libro, cuenta sobre casos comentados en la época de monjas anoréxicas y que intentaron matarse. Jansenss afirma que las religiosas no podían conversar sobre asuntos personales entre ellas y vivían sus problemas de forma aislada.

También dice que las manipulaciones sufridas siempre tenían una dimensión espiritual.

Enlaces Patrocinados

«Ellas utilizaban mi voluntad de ser fiel a Dios para manipularme. Si yo caminaba rápido, no era fraternal con las hermanas. Si cuestionaba una clase, era crítica y estaba actuando con el demonio», recuerda.

A la ex monja se le diagnosticó un tumor en el estómago pero en vez de recibir atención médica tuvo que consultar a un sacerdote exorcista, afirma.

Enlaces Patrocinados

Después de dejar la congregación tuvo que recibir ayuda psicológica.

Según Janssens, la Iglesia le pidió que no revelara lo que vivió en la orden de Saint Jean.

Según la asociación Avref, esa comunidad perdió centenares de sacerdotes y monjas por todo el mundo tras la revelación de los escándalos de abusos sexuales y mentales.

En el libro, cuenta sobre casos comentados en la época de monjas anoréxicas y que intentaron matarse. Jansenss afirma que las religiosas no podían conversar sobre asuntos personales entre ellas y vivían sus problemas de forma aislada.

También dice que las manipulaciones sufridas siempre tenían una dimensión espiritual.

«Ellas utilizaban mi voluntad de ser fiel a Dios para manipularme. Si yo caminaba rápido, no era fraternal con las hermanas. Si cuestionaba una clase, era crítica y estaba actuando con el demonio», recuerda.

A la ex monja se le diagnosticó un tumor en el estómago pero en vez de recibir atención médica tuvo que consultar a un sacerdote exorcista, afirma.

Después de dejar la congregación tuvo que recibir ayuda psicológica.

Según Janssens, la Iglesia le pidió que no revelara lo que vivió en la orden de Saint Jean.

Según la asociación Avref, esa comunidad perdió centenares de sacerdotes y monjas por todo el mundo tras la revelación de los escándalos de abusos sexuales y mentales.

También te puede interesar: EL ESPIRITISMO EN CUBA Y SUS ORÍGENES

 

 

Enlaces Patrocinados
Enlaces Patrocinados
A %d blogueros les gusta esto: