Sus inicios

Es muy probable que Henry Morgan naciera el año 1635 en Llanrumney (Llanrhymny en galés),5​ una localidad galesa que en la actualidad forma parte de los suburbios de la ciudad de Cardiff. Robert Morgan, su padre, fue un rico labrador con antepasados militares.  La versión más popular de sus primeros años es relatada por Alexander Olivier Exquemelin en su libro Los Bucaneros de América: Siendo muy joven, Henry fue secuestrado en Bristol, vendido como sirviente en Barbuda y terminó habitando en Jamaica.7​ Años después, al leer Morgan el pasaje sobre su servidumbre en una traducción inglesa, demandó a los editores en lo relativo a tal punto. La querella resultó en una indemnización de 200 libras esterlinas y públicas excusas.7​ Renegando de tal episodio, manifestó ser sirviente de «Su Majestad» y de nadie más.8​ Otra versión de su arribo a América plantea que formó parte de una expedición inglesa que tomó Jamaica en 1655.8​

Enlaces Patrocinados

Entre los años 1652 y 1654, la Mancomunidad de Inglaterra libró una guerra contra las Provincias Unidas.9​ A pesar de los logros conseguidos bajo el Tratado de Westminster de 1654, el gobierno británico dirigió su objetivo hacia las posesiones españolas en América. Bajo un manifiesto del poeta John Milton, basado a su vez en la obra de Thomas Gage de 1648, The English American, se fustigó las supuestas crueldades de los hispanos contra las autoridades inglesas y su intención de apoderarse de todo el continente.10​ Fue así que nació la expedición llamada Western Design,11​ cuyo primer objetivo era la isla de La Española; pero su resultado no fue exitoso.12​ El único logro de la campaña, obtenido por William Penn y Robert Venables, fue la ocupación de la isla de Jamaica, cuya capital, Santiago de la Vega, capituló el 17 de mayo de 1655. La pérdida de este enclave no fue de interés para la monarquía española, decisión que traería graves consecuencias en los años siguientes con el posterior asentamiento de piratas, bucaneros y la expedición de patentes de corso desde este sitio.

 




Según el historiador Manuel Lucena Salmoral, entre los años 1656 y 1664 las autoridades inglesas afincadas en Jamaica realizaron una etapa ofensiva sobre los territorios españoles en América, con la intención de hacer la isla más próspera.14​ Tal fue el móvil para apoyar intensamente las expediciones filibusteras. El joven Morgan, una vez asentado en la isla, realizó sus primeras correrías como uno de los capitanes de Christopher Myngs en la acometida sobre San Francisco de Campeche en 1663.5​15​ Después de la arremetida, Myngs partió hacia Inglaterra, y Morgan se dirigió con otros secuaces a saquear Villahermosa, Trujillo y Granada. En esta ciudad capturó 300 prisioneros, la mayoría sacerdotes y monjas.2​ En esos primeros años se hizo con su propia flota y ya era respetado por sus dotes de líder.16​

Debido a esos asaltos y al cese de hostilidades entre ambas naciones, la Corona española hacía valer sus quejas ante el Gobierno británico, quien a su vez lo hizo saber al gobernador jamaicano Thomas Lynch. Éste, en consecuencia, no apoyó otra campaña sobre Campeche bajo el mando de Eduard Mansvelt, que de todos modos fue realizada el mismo año de 1663.15​ Junto a él estaba Morgan, quien sería de ahí en adelante su discípulo.2​

Enlaces Patrocinados

Entre los años de 1665 y 1671, la isla de Jamaica apoyó la piratería indiscriminada en contra de españoles, neerlandeses y franceses; al mismo tiempo que la restaurada Corona británica se enfrascaba en conflictos con tales potencias. ​ Debido a la situación, el gobernador de la isla acudió a los filibusteros radicados en la isla de la Tortuga y La Española para que le prestaran sus servicios; los piratas accedieron más por motivos económicos que políticos.

 



Misiones previas a sus grandes asaltos

El año 1665, Morgan fue nombrado por Mansvelt como segundo al mando en la misión encargada por el gobernador de Jamaica Thomas Modyford para tomar Curazao y Natá en Panamá; y después asolar la costa del océano Pacífico.18​ Pero, en vez de ejecutar tales planes, Mansvelt decidió emprender sus propias empresas y, para asegurarse de su éxito, se apoderó de una de las islas del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina (probablemente San Andrés).18​ La flota se dirigió a las costas aledañas de Costa Rica y Panamá. Fue la primera vez que el galés tendría contacto con la zona.19​ Al regreso de su expedición, Mansvelt reclamó que el enclave del archipiélago fuese asegurado para Jamaica, pero su propuesta fue ignorada y la isla fue retomada por España el año siguiente. En ese mismo período de 1665, Morgan contrajo matrimonio con Mary Elizabeth, hija de su tío Edward Morgan.

En los años que el galés inició sus infames campañas, ya Inglaterra fomentaba una política de amistad hacia España.​ Sin embargo, el gobernador de Jamaica contrariaba las órdenes recibidas de abstenerse de realizar algún ataque. Bajo la motivación de haber recibido informes que la isla sería agredida desde Cuba, comisionó a Morgan para desbaratar los supuestos planes de las autoridades españolas contra la colonia inglesa. Junto a su flota, y nombrado Coronel y Comandante de la Milicia de Port Royal, ​ Morgan planificó atacar La Habana, pero desistió ante el hecho de ser una operación de gran dificultad. ​ Se dirigió entonces a la isla de Pinos, donde reunió 700 hombres y 12 embarcaciones. ​ Allí, en consejo de filibusteros, decidieron atacar Puerto Príncipe (actual Camagüey). Este sería el primer asalto a gran escala bajo su dirección.

Enlaces Patrocinados

Saqueo de Puerto Príncipe

El 29 de marzo de 1668 la escuadra desembarcó en Puerto Príncipe, pero no fue un ataque sorpresa como se había planificado, pues llegaron noticias a los vecinos del ataque y se armaron al efecto. Los filibusteros sortearon las emboscadas que les esperaban, dirigiéndose a través del bosque. Al estar ante las puertas de la ciudad, enfrentaron un batallón de caballería al que derrotaron sin dificultad.25​ En la localidad los asaltantes encerraron a los vecinos en las iglesias e interrogaron a algunos de ellos bajo tormento para conseguir riquezas. Con procedimientos similares al del bucanero Jean-David Nau, mejor conocido como «El Olonés», dejaban morir de hambre a sus prisioneros para averiguar el lugar donde se encontraban escondidos los supuestos tesoros.

 




En la estadía le fue entregada a Morgan una carta incautada que iba dirigida al alcalde de Puerto Príncipe y que había sido enviada por el gobernador de la isla de Cuba; en la misma le instruía a aumentar la demora de los filibusteros para organizar un contraataque. En vista de la misiva, decidió partir. Hecho el pillaje, y sin dejar saber a los vecinos del contenido de la carta, impuso un tributo de quema (valores a cambio de no incendiar la ciudad) de 500 vacas y sal, que al final fue pagado.27​ Con todo, el botín logrado en esta expedición fue exiguo: unos 50 000 pesos;27​ además de objetos robados a las iglesias como campanas, vasos y ornamentos sagrados.​ Al partir, un incidente estalló entre la tripulación, pues un grupo de franceses se enfureció cuando un inglés mató a uno de los suyos por la espalda. Bajo promesas de Morgan de que el individuo sería llevado ante las autoridades en Jamaica, los ánimos se calmaron. A su regreso cumplió la promesa de castigar al inglés; pero a pesar de esto, los franceses abandonaron la flota por lo exiguo del despojo. ​ En su reporte al gobernador Modyford, Morgan mintió acerca del desbaratamiento de los supuestos planes de ataque de los españoles.

 



Otros ataques.

La historia de Morgan es tanto curiosa como tenebrosa, un pirata que fue juez y parte, benévolo y sanguinario, legal e ilegal. Muchas vidas sucumbieron bajo los ataques de este reconocido pirata que además ataco otras ciudades como:

  • Saqueo de Portobelo.
  • Saqueo de Maracaibo y Gibraltar.
  • Saqueo en la ciudad de Panamá.

De la historia de este famoso pirata se han tejido muchas historias, mitos, se han escrito libros y hasta películas.

¿Conoces tu alguna historia del pirata Morgan? Nos gustaría escuchar tu opinión.

Enlaces Patrocinados

También te puede interesar: Cuba también tuvo Piratas – Diego Grillo

Enlaces Patrocinados
Enlaces Patrocinados

Por Editorial

A %d blogueros les gusta esto: